Máximo Sandín: “El darwinismo convirtió la biología en una visión sórdida y cruel de la vida”

 

  • Doctor en Ciencias Biológicas y Bioantropología, revisa la tesis darwiniana a través de la competitividad.
  • Propone una visión más solidaria y colaboracionista, basada en las ideas del biólogo francés Jean B. Lamarck y en los más recientes descubrimientos.
  • “El darwinismo es una concepción de la vida, de cómo son las cosas, con profundas raíces ideológicas y claros intereses detrás”.
20 Minutos | 31.10.2013 | ÁNGEL PETRICCA
Si es usted una de esas personas a las que aburre el conocimiento y no desea saber más de lo que ya lleva en la sesera, escuchar lo que dice el profesor Sandín probablemente no le interese. Su aporte de datos, nombres, fechas, ideas y explicaciones es apabullante, algo que no suele ser bien visto por quienes ya tienen un pensamiento construido y no desean ponerlo a prueba o revisarlo. Pero si es usted una persona abierta a las nuevas ideas, si ama el saber y no tiene miedo a que sus ideas se confronten con otras, entonces siga leyendo, porque en las próximas páginas va a encontrar un puñado de material intelectual de alto valor.
Máximo Sandín (1950) es doctor en Ciencias Biólogicas y en Bioantropología. Fue profesor de Evolución Humana y Ecología en el Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. Ahora está retirado (“Preferí jubilarme de la docencia antes de la llegada del Plan Bolonia”). Ha escrito, entre otros libros, Lamarck y los mensajeros y Pensando la evolución, pensando la vida, en los que desarrolla su principal aportación a la teoría de la evolución: una revisión de la tesis darwiniana a través de la competitividad. Lo que Sandín propone es una visión más solidaria, colaboracionista, sólidamente afianzada en las ideas del biólogo francés Jean B. Lamarck y en los más recientes descubrimientos. Máximo Sandín es un hombre apasionado, rebosante de energía, de una enorme y erudita memoria y un trato natural y espontáneo.
¿Qué significa Darwin para la biología?
La conclusión a la que he llegado, aunque pueda sonar demasiado drástica, es que constituyó una catástrofe para la biología, porque la sacó del camino que estaba, muy bien orientado científicamente, y la convirtió en una interpretación de la naturaleza, en una visión sórdida y cruel de la vida. Como un campo de batalla en el que solo sobreviven los que tienen alguna ventaja, con un sospechoso parecido a los conceptos del libre mercado. De hecho, Sigue leyendo