Dónde está la causa y dónde el remedio de la enfermedad

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Como de costumbre escucho Intereconomía de 9:15 a 9:30 y  ayer oigo:  “y ahora vamos a hablar de farmacéuticas”, el tema me atrae y lógicamente aguzo el oído: parece ser que la empresa en mejor situación es Bayer. Y ¿por qué sube?: porque han finalizado un estudio fase III de un fármaco para el tratamiento de las metástasis de aparato digestivo.  Es sorprendente que esto sea la causa de un aumento en bolsa mientras que médicamente no tenga tantísima trascendencia. Un estudio no es evidencia científica suficiente y los mercados no sientan indicaciones clínicas.  La “guerra” contra el cáncer ya está en la bolsa y en los medios informativos económicos. Por eso hoy analizaré algo sobre las creencias en cuanto a las posibles causas, los supuestos mecanismos y los rentables remedios de la enfermedad.

Con mejor calidad de sonido: http://youtu.be/oGbn_DRDiVc

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Por qué derogar el Art. 104 del Tratado de Maastricht

Artículo 104.

1. Queda prohibida la autorización de descubiertos o la concesión de cualquier otro tipo de créditos por el Banco Central Europeo y por los bancos centrales de los Estados miembros, denominados en lo sucesivo “bancos centrales nacionales”, en favor de instituciones u organismos comunitarios, Gobiernos centrales, autoridades regionales o locales, u otras autoridades públicas, organismos de Derecho público o empresas públicas de los Estados miembros, así como la adquisición directa a los mismos de instrumentos de deuda por el BCE o los bancos centrales nacionales.

 

Este artículo prohíbe, directamente, a los gobiernos nacionales y a cualquier otro organismo público recibir financiación de su Banco Central, por lo que estos tienen que recurrir necesariamente a los préstamos de los grandes bancos internacionales para costear todos los gastos del Estado.

El pequeño detalle que marca la diferencia entre ambos tipos de financiación es que, en nuestro caso, el Banco de España podría prestar al gobierno ese dinero sin interés (o con un pequeñísimo diferencial) y la Banca internacional lo hace a unos intereses que oscilan entre el 5, el 8 o incluso al 17%  ANUAL, como últimamente en el caso de Grecia. El pequeño detalle, el artículo 104, nos viene costando a todos los españoles unos 20.000 millones € al año Sigue leyendo