¿Esto es ciencia o es competencia de poderosos capitalistas?

Aunque estas informaciones pueden estar difundiéndose para promocionar la palabra “vacuna“, recomendamos esta noticia que no saldrá lógicamente en nuestro falsimedia pues también habla de medicina natural en Cuba en su medio hospitalario entre otras cosas. Pero en Cuba también se hace investigación de farmacología convencional además de natural, como se hace en China, que usan ambas medicinas y las investigan sin censurar ninguna. La noticia no son los productos de los que se informa al principio, pues productos similares se están desarrollando en los países donde las multinacionales farmacéuticas si tienen el control. Lo importante es oír qué pasa con los genéricos, incluso que las farmacéuticas puedan estar involucradas en golpes de estado o que usan también medicina natural, o que tienen productos convencionales (ni siquiera naturales) que por el bloqueo económico pueden no estar beneficiando a otros países.

Recordar para terminar que en Cuba también se investiga “científicamente” la “Nueva Medicina Germánica” pero llamándola de otra manera. Como en Nicaragua que se ha aceptado según tengo entendido aunque lo que me pasaron fue un proyecto de ley y no tengo la certeza absoluta. Lo que no entiendo es porqué en Cuba, si están investigando y utilizando la NMG, sin embargo no contratan a Ryke Geerd Hamer que sigue vivo y en activo a pesar de su edad, aunque sólo sea para contar con el consejo del descubridor y mejor conocedor de esta técnica, que ahora se tiene que encontrar exiliado aunque haya dado al mundo el conocimiento que cambiará la historia de la medicina.

Mas información en  La pulila insomne.

La pérdida del sentido de la vida es la principal causa de enfermedad y sufrimiento

Por Antonio Tagliati, investigador independiente.

La cooperación (no la competitividad) es la base de la vida. En el estudio de la vida, el punto verdaderamente importante (que no interesa observar porque no da dinero y, encima, crearía gente libre) es ver su dinámica, que se manifiesta en un flujo constante de fenómenos interdependientes cuya intensidad aumenta y disminuye continuamente. Sólo así se puede entender su sentido. Por el contrario, la ciencia académica fragmenta esta visión en miles de fotos estáticas de fenómenos presentados como no relacionados y a los que se pone nombres absurdos e inconexos. En particular, en el cuerpo hay constantemente un flujo de partículas atómicas y subatómicas que vibran como un diapasón en resonancia con el mismo flujo que inunda y rige el universo, y que crea constantemente lo que llamamos vida en la tierra.

La salud es expresión de un flujo correcto.

Lo que se llama enfermedad expresa a veces un bloqueo de este flujo, y muchas más veces es una fuerte reacción del cuerpo a fin de recuperar dicho flujo, cosa que la medicina oficial (y muchas alternativas) considera negativa, por lo que la reacción es suprimida, y ello conduce a la cronicidad. La medicina oficial convierte las reparadoras enfermedades agudas en enfermedades crónicas, y éstas en enfermedades degenerativas. No es de extrañar que los conceptos de “enfermedades crónicas, degenerativas e incurables” sólo existan en la medicina occidental moderna, y no en las Medicinas Tradicionales (ayurveda, tibetana, etc.).

Las bases de este conocimiento ya fueron reconocidas públicamente en los años treinta (Premio Nobel de Medicina de 1931 al Dr. Otto Warburg), pero en seguida fueron abandonadas y, de manera criminal, siguen silenciadas hasta el día de hoy.

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