El progreso no es gratis, lo pagamos en enfermedades. La epidemia Química

Cada vez más contaminados

  • Hay una contaminación que nos convierte en un depósito de residuos
  • Todos nacemos con nuestra carga tóxica a cuestas y con las posibles secuelas
  • Entre las sustancias que más inquietan están los ‘disruptores endocrinos’
Coco Dávez
MARÍA CORISCO Madrid

Nadie se cuestiona que la boina gris que recubre los cielos de las grandes ciudades sea dañina para la salud, ni que beber aguas contaminadas con vertidos industriales nos pueda envenenar, ni tampoco que la radiación mate. Pero hay otro tipo de contaminación, más silente, inadvertida y continua, que provoca que cada ciudadano del primer mundo se haya convertido, sin ser consciente, en un depósito andante de residuos tóxicos. “En los países industrializados es habitual que una persona acumule en su cuerpo 40, 70 o incluso más agentes tóxicos”, explica Miquel Porta, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Este experto dirigió un estudio en Cataluña -extrapolable a la población europea- que reveló que el 100% de los catalanes tiene al menos tres compuestos tóxicos persistentes en su organismo y que el 72,5% de la población general catalana acumula 10 o más contaminantes en su cuerpo. “Y eso que solo se analizaron 19 compuestos químicos. Detectamos el pesticida DDT en el 88% de la población, pese a que han pasado 30 años desde que se prohibió en España. Sigue leyendo

Anuncios

Manipulación hormonal y cerebral III

Vínculos tóxicos en Europa

Los toxicólogos que han torpedeado los planes de la UE para proteger la salud de los ciudadanos han tenido vínculos con la industria química.

Decir que el asunto de las sustancias que pueden volver “locas” a nuestras hormonas está que arde en Europa es poco. La cosa es ya un verdadero incendio. Una guerra desatada.

  • De un lado, la industria química mundial, demasiado pendiente de si en Europa se acuerdan o no mayores controles para ella.
  • De otro lado, la comunidad científica, preocupada por el crecimiento de una serie de problemas de salud que pueden tener en los contaminantes alteradores hormonales una de sus causas principales.

Uno de los últimos y más sangrantes episodios de esta batalla entre la salud de las personas y los intereses económicos, fue la reciente publicación, ante el estupor general, de un polémico texto por parte de un grupo de editores de revistas de toxicología. Sorprendentemente, decía que los planes de la Comisión Europea para proteger la salud de millones de personas frente a la amenaza de los contaminantes químicos capaces de alterar el equilibrio hormonal humano eran exagerados, que se basaban en presunciones  “científicamente infundadas” sobre el principio de precaución, y que iban contra el “sentido común”. El editorial, publicado en la revista Toxicology Research, causó un terremoto entre los eurodiputados, los científicos y las más diversas personas interesadas en la cuestión. Entre las reacciones, varios documentos científicos de repulsa razonada. El último de ellos firmado por más de un centenar de investigadores del primer nivel mundial, entre ellos decenas de editores de revistas de investigación médica en este campo, fue publicado por la prestigiosa revista Endocrinology, publicación de referencia en el asunto de debate: el de los contaminantes que actúan como disruptores endocrinos. En él los científicos dejaban claro que el escrito de esos toxicólogos “hace un flaco servicio a la Comisión Europea, a la Ciencia -incluida la toxicología- y lo más importante, a la salud pública”.

Al menos 17 de los 18 editores de revistas de toxicología que firmaron esa crítica han tenido vínculos con la industria química

Muchos se preguntaron cómo era posible que un puñado de editores de revistas de toxicología se manifestase de ese modo en contra de los esfuerzos de la comunidad científica y de la Comisión Europea Sigue leyendo

Manupilación hormonal y cerebral (II). Disruptores endocrinos.

pesticidasEl riesgo para la salud de los disruptores endocrinos (EDCs) por fin es aceptado por las  “autoridades” (OMS) y expuesto en los medios. El 18.02.2013 el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP por sus siglas en inglés) y la OMS anunciaron el contenido de un informe encargado a 16 especialistas para evaluar las evidencias científicas relacionadas con los efectos de estas sustancias. Los efectos de los disruptores son conocidos en el mundo científico desde hace mucho tiempo, son más de 20 años de alertas por la comunidad científica pero los legisladores siguen sin promulgar leyes efectivas para prevenir la exposición a productos químicos disruptores endocrinos. Algo es algo esto de que la OMS nos alerte y que salga en los medios.  Confeccionamos este resumen con información que da la Fundación Vivo Sano que está influyendo activamente sobre este y muchos otros temas importantes para nuestra salud.

Sigue leyendo